Nueva arma contra las metalobetalactamasas

En los últimos años nos hemos acostumbrado a ser testigos de la aparición de nuevos mecanismos de resistencia bacteriana, sin una contraparte con la cual hacerles frente, quedándonos casi sin recursos para poder combatir las infecciones que producen las bacterias multirresistentes. Es extraño que ahora se produzca una afortunada coincidencia como la que ayudó a Fleming a descubrir la penicilina. Por eso el descubrimiento, realizado por un equipo canadiense y británico, de que hay un compuesto, la aspergilomarasmina A, que puede ayudar a anular la resistencia de Bacilos Gram-negativos frente a los antibióticos  betalactámicos, además de ser una buena noticia, tiene un cierto grado de buena suerte, porque el nuevo compuesto no es realmente nuevo, sino que se ha vuelto a encontrar.

Como sabemos,existe una gran variedad de betalactamasas que han ido derrotando paulatinamente a cada nuevo antibiótico betalactámico descubierto. Entre ellas se han extendido recientemente las metalo-betalactamasas.

Estas enzimas, de la que la llamada NDM-1 es un ejemplo, pueden degradar a muy diversos antibióticos, como penicillinas, cefalosporinas, y carbapenemes, y han provocado una gran preocupación sanitaria llegando incluso a producir alarma en la opinión pública. El peligro que presentan las bacterias que producen esta enzima es que, además de transferirse con gran facilidad de unas a otras la capacidad de producirla, la actividad betalactamasa de NDM-1 no se puede inhibir por los inhibidores de betalactamasas ya conocidos, como el ácido clavulánico, que usados en combinación con el antibiótico pueden vencer la resistencia.

La aspergilomarasmina A (AMA) la produce el hongo llamado Aspergillus versicolor, y lo curioso es que ya se había encontrado hace casi cincuenta años, pero no se había relacionado con las betalactamasas. Se sabía que la AMA produce lesiones en las hojas de las plantas y se había además estudiado su posible actividad como medicamento para controlar la presión arterial. Los investigadores que iban buscando un compuesto que inactive la actividad NDM-1 han debido alegrarse al descubrir que lo habían encontrado, y más todavía al encontrar que ya se conoce bastante sobre su falta de efectos tóxicos en los animales de laboratorio. Los datos publicados ahora indican que la AMA devuelve la sensibilidad a los betalactámicos a estirpes de Enterobacterias, Acinetobacter y Pseudomonas que producen distintos tipos de betalactamasas como NDL y VIM.

 

Aspergillus versicolor

 

Por último los investigadores, liderados por Gerard D. Wright, han comprobado que el tratamiento combinado con meropenem  y AMA es eficaz para curar a ratones infectados con Klebsiella pneumoniae productora de NMD-1. En definitiva, que pronto podemos esperar un tratamiento que combine un betalactámico con un inhibidor de betalactamasas para tratar las infecciones producidas por algunas superbacterias.

 

Fuente

 

M. Cifarelli

M. Cifarelli

Es Bioquimico de la Universidad Nacional del Sur (Bahia Blanca). Matricula Nacional: 10278.
Realizo la Residencia en Bioquímica Clínica en el Hospital de Clínicas – UBA. Contacto: mdcifarelli@gmail.com

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